viernes, 30 de octubre de 2015

El Zoológico de CRISP


























Esto lo anticipé en el tema anterior porque entre los ejemplos de anfibios se debía incluir la salamandra que es una de las láminas autoadheribles de CRISP, dibujos en tinta negra de animales no humanos sobre fondo blanco.  Además hay animales suyos en murales, de los que ya aparecían exhibidos en éste blogo unos chigüiros (http://arte-callejero-de-bogota.blogspot.com/2015/09/mamiferos-5roedores-3chiguiros-y.html) y un cocodrilo (http://arte-callejero-de-bogota.blogspot.com/2015/10/reptiles-2lagartos-2.html).

Tengo ya algo así como un centenar de "trofeos de caza".  Son, como he explicado, láminas que he podido desprender sin dañarlas.  Llega uno a casa y las pega en hojas de papel.  (También está el caso insólito de un dibujo impreso sobre papel, de un disc jockey, que encontré casi totalmente desprendido pero intacto y que el próximo aguacero iba a tumbar y destruir.  Pude retirarlo fácilmente, como si hubiera estado esperando a que pasara por ahí para salvarlo.  Unas tres semanas después volví a verlo en el Parque de la Independencia, ese ejemplar sí todavía bien pegado, cerca de lo que queda del carrusel). 

Apenas dos de los trofeos son del zoológico, bastante poblado, de CRISP.  Creo que podrían ser muchos más de ese artista si no fuera porque llegó un momento en que comencé a sentir que sería injusto seguir arrancándolos (suponiendo que otros también se habrían dejado arrancar sin estropearse).  Un sentimiento intenso de culpa me obligó a desistir.

La primera lámina de CRISP que arranqué fue el águila en vuelo con las alas extendidas, como planeando tal como lo hacen los buitres en círculos.  Estaba puesta sobre la entrada de un Edificio Finver en la calle 53 (# 21-43), en el trecho largo de sector comercial que va de la carrera 13 a la 30, pasando por el Barrio Galerías (antes el Barrio Sears), al alcance de la mano --bastaba con empinarse un poco--, y además el extremo superior, que era realmente el inferior porque había quedado puesta al revés, se había desprendido hacía mucho tiempo y estaba caído y enrollado, tapando casi toda la mitad inferior, y con el reverso ya con una capa gruesa de polvo, así que por lo menos en ese caso lo que hice fue salvarla retirándola de ahí.  Estaba llegando al final de su vida útil a la intemperie. 

Que estuviera al revés y cayéndose indica que fue pegada apresuradamente.  La cabeza estaba hacia la derecha y las alas estaban trastrocadas, con la que debía estar arriba, abajo.  El error lo pude comprobar porque ya había visto esa misma ave como mural en otra parte, de gran tamaño, con una extensión de un metro o más de punta a punta del par de alas, mientras que en la lámina el águila tiene una envergadura de menos de una cuarta (la cuarta corresponde a 20 cm.).

El águila pintada en un muro está en la misma esquina (la más pintarrajeada que he visto en tres meses de caminatas fotográficas) del susodicho grupo de tres chigüiros (madre y par de crías), en la calle 43 con carrera 18-A (la misma carrera de la Iglesia de Santa Teresita, que queda cuadra y media más al norte).  La cría aislada de chigüiro que incluyo aquí (sobre fondo rojo y amarillo) la encontré mucho después, el día 11 del presente mes, y es de lo poco que queda de un mural suyo que está en los cerros, en La Candelaria, el centro histórico de la ciudad, cerca de la Plaza de Mercado de La Concordia y donde otros dos murales suyos sí siguen intactos.  No es que el mural se hubiera deteriorado: fue que otro grafitero lo tapó.  Leí por ahí que hay una norma grafitera informal que dice que no debe pintarse sobre lo pintado por otros, pero he comprobado que no todos la respetan, y da lástima ver como unos tapan cosas muy bien hechas que son obras maestras.  Mi cámara ha salvado para "la posteridad" (como se dice) varias cosas hermosas que habrían desaparecido para siempre si no hubiera sido por mis caminatas fotográficas.  Debería haber un equipo de fotógrafos recorriendo continuamente las calles para fotografiarlo todo antes de que sea ya demasiado tarde. 

Cuando por fin comencé a recorrer el centro de la ciudad tomando fotos, a fines del mes pasado (domingo 27), me sorprendió encontrar varias de esas láminas de animales de CRISP.  Fue cuando decidí no arrancarle más, en el momento en que vi una con la URL (dirección en la Red [Uniform Resource Identifier]) del sitio de su empresa de recorridos turísticos grafiteros para extranjeros (bogotagraffiti.com), el domingo 4 de octubre, porque ellos, en esos recorridos, que son en el centro, seguramente ven las láminas, en sitios como paredes, postes del alumbrado público o de semáforos y señales de tránsito.  Remata la presente serie de fotos una de la lámina con dicha URL.

No podía dejar el sector sin ellas, y mucho menos sin la de la URL, porque no vi ningún otro ejemplar de la misma.  Estaba pegada a un quiosco de los metálicos plateados de venta de "galguerías" (golosinas) en el costado occidental del Parque de los Periodistas, en la carrera 4ª.  Apenas la vi me entusiasmó la idea de agregarla a mi colección --era un gran hallazgo, como encontrar la tumba intacta de un faraón en el Valle de los Reyes--, pero instantes después apareció el remordimiento, que venía insinuándose desde hacía ya algunas caminatas.  Algo me dijo: "¡BASTA!  ¡NO MÁS!  ¡DEJA ESO AHÍ!"

La idea de coleccionar láminas de grafiteros, ¿me tiene convertido en su peor enemigo?  No sería justo decir eso y puede ser al contrario.  Algo que tarde o temprano se deteriorará o será arrancado torpemente y dañado --muchas las encuentro así--, va a quedar consignado en una galería electrónica indefinidamente, o por lo menos hasta que el Armagedón haga que colapse la Red.  Como expliqué en un tema anterior, puede ser difícil o imposible tomar buenas fotos de algunas cosas in situ, y en esos casos hay que ver si es posible, subiéndose al banquillo que cargo en el carrito de las compras, retirarlas y traerlas a casa.

El mural de los tres animales (mico, lechuza y pez), ubicado en la esquina de la calle 54 (?) con Avenida Caracas (la calle es la siguiente a la 53 y ve uno ahí una confusión en la nomenclatura: en la lata a la vista en la foto dice "Diagonal 53" pero me parece recordar que más abajo, avanzando por esa calle, dice otra cosa), en el costado norte de una tienda de mascotas (es un sector de varias cuadras de tiendas de esas), lo vi el domingo 6 de sept., y fue mucho el asombro cuando vi eso mismo en el centro un mes después (domingo oct. 4), pero ahora en una lámina, reducido a algo menudo, en la calle 20 con 4ª., una cuadra muy deteriorada en cuyo costado opuesto hay un mural muy largo de casi media cuadra hecho conjuntamente por Juega Siempre, Lesivo y Toxicómano (esto último el nombre de todo un grupo grafitero).

A la derecha del mural de los tres animales se ve parte de otro mural suyo, pintado en un muro perpendicular al de los tres animales.  Es un ataque gráfico a los banqueros.  Un encorbatado con casco como el de los malvados de la serie "La Guerra de las Galaxias", caminando y con  maletín en mano (sobre el mismo aparece la palabra "BANCOS"), lo he visto en lámina autoadherible.  Éste otro tema será incluido en una sección sobre los murales.   

Con el canguro se presentó otra sorpresa.  Vi una lámina descabezada (que incluyo aquí) y era imposible saber que animal era ese, pero me parecía que lo que veía era la cola y los cuartos traseros de un canguro, y justamente al día siguiente, el lunes festivo 12 de octubre, me alegró mucho encontrar una copia íntegra que permitió confirmar que era un canguro.  Es el emblema de la tierra natal de CRISP.   

(Hace como 40 años la Ley Emiliani trasladó a los días lunes varios días de fiesta para evitar que la gente "hiciera puente", que consiste en no laborar los viernes posteriores a un jueves de fiesta o los lunes anteriores a un martes de fiesta, convirtiendo el fin de semana en uno de cuatro días.  Ahora  los fines de semana extraordinarios son de meros tres.  Hay fiestas inamovibles pero el Día de la Raza (12 de octubre) ya no lo es.  Éste año no hubo que trasladarlo al lunes más próximo porque el 12 de octubre resultó ser un lunes.  Siguen llamando "puentes" a los fines de semana largos (tres días) pero ese no era el sentido inicial de la expresión.  Nunca había salido a caminar dos días seguidos porque son varias horas de paseo y queda uno físicamente resentido, pero quise por primera vez aprovechar un lunes festivo, y la recompensa fue esa de topar con el cangurito completo.)

La otra ave es un martín pescador que llaman laughing jackass ("asno que ríe") o laughing kookaburra (pronunciado como "cucaburra"), otra especie de la avifauna australiana.  Tiene un reclamo muy extraño que suena como una carcajada burlona, tan ruidosa que parece como si tuviera eco.  Hay cuatro especies de cucaburras y CRISP decidió seleccionar esa, que tiene una banda horizontal al nivel de los ojos.

El animalito de la trompa larga como la de un cusumbo y púas es el equidna, otro de la fauna insólita de Australia.  Es un mamífero que pone huevos, como el ornitorrinco.  ¿¿¿A qué sabrá un huevo de esos???  ¿Los consumían los aborígenes australianos?  Sí sé que esta gente recurría al canibalismo en tiempos de escasez: ¡se comían a sus bebés!  La vida dura lleva a hacer cosas como esa y no puede uno ponerse a juzgarlos.



domingo, 18 de octubre de 2015

Anfibios
















Las primeras dos imágenes son de sendos batracios hechos con la misma plantilla, uno sobre una cortina enrollable (ya se dijo algo sobre esto que es una de las superficies predilectas del grafitero en http://arte-callejero-de-bogota.blogspot.com/2015/10/reptiles-2lagartos-2.html, el otro sobre una pared muy rugosa, en la calle 22 con carrera 7ª, costado norte.  Fueron encontrados cerca el uno del otro (pocos metros los separan). 

Lo siguiente es una lámina autoadherible en el reverso de una señal de tránsito ubicada también en el centro de la ciudad.  Está al lado de otra lámina, casi totalmente arrancada, que aparece en muchas partes y tiene el dibujo impecable una planta de marihuana.  Será incluida en una serie relacionada con esa hierba sicoactiva, que es uno de los temas recurrentes de los grafiteros.  Es como si fueran todos jamaiquinos rastafarianos.   

Los batracios instalados sobre una hoja redonda flotante como las de la Victoria regia estaban en un mural extenso y eran el único detalle digno de ser registrado, en su esquina inferior izquierda.  Los últimos dos batracios son ambos dibujos toscos hechos apresuradamente que no se justificaría incluir aquí si no fuera porque los ejemplos de anfibios pintados en las calles bogotanas son tan escasos como los de serpientes.  El primero de ellos va acompañado de una palabra desconocida que parece ser "anti-usida" (las iniciales "U.D." corresponden a "Universidad Distrital"), en el segundo se lee un insulto ("sapo" en la jerga de la patanería significa "delator"). 

Esta serie termina con algo de lo que podría uno llamar "el zoológico de CRISP": una lámina autoadherible blanca con una salamandra o una salamanquesa.  Ese seudónimo de un artista que he mencionado ya unas tres veces se lo puede ver en el costado derecho del animal. He visto ya varias de estas láminas suyas con animales.  Creo que ameritan un tema propio y serán el próximo.  

Éste blogo fue iniciado con la imagen de un batracio (http://arte-callejero-de-bogota.blogspot.com/2015/07/la-rana.html).  Los batracios son el grupo de las ranas y los sapos.  "Rana" y "sapo" son términos del lenguaje común, no términos científicos, pero sí corresponden a dos tipos de batracio que es fácil de distinguir el uno del otro: las ranas son pequeñas y de piel lisa y muchas tienen una coloración hermosa, los sapos son de piel rugosa y poco atractivos, y pueden ser enormes.  Es insólito el caso de la especie cuyo renacuajo es mayor que el adulto.  Por eso le dicen "sapo paradójico".  Es uno de los casos que aparecerá eventualmente en mi lista de excepciones zoológicas (http://excepciones-zoologicas.blogspot.com/).   
     

sábado, 17 de octubre de 2015

Reptiles (7)/Serpientes





Han sido apenas tres las serpientes vistas en los muros en los tres meses de caminatas fotográficas, o sea, a un miserable promedio mensual de solamente una.  ¿Por qué las evitan como tema los grafiteros, siendo que con sus cuerpos retorcidos se prestan para hacer dibujos decorativos e incluso barrocos?

Hasta hace cinco días eran dos íngrimas, pero en la última salida, el 12, un lunes festivo (por lo del Día de la Raza, el de la llegada de los invasores a América), me alegró ver otra vez la lámina autoadherible de una cobra erguida, ahora sí en una condición más o menos aceptable, pero si no hubiera salido con un pegante que me permitió reconstruir la parte inferior, que se estaba desprendiendo y desintegrando, tampoco en esta ocasión se habría justificado fotografiar.  Ya la había visto dos veces, siempre casi totalmente arrancada, algo mortificante porque se veía que estaba bien dibujada. 

Esta vez el borde enrollado estaba tan quebradizo que mientras pegaba se desprendió un fragmento, afortunadamente bastante pequeño, y cayó revoloteando al suelo como una hoja seca.  Ahí aparece la muesca respectiva en la foto.  El nombre "Volketa" que se ve sobre la cobra lo veía por primera vez.  La lámina estaba en el reverso de una señal de tránsito en la esquina de la Avenida Caracas con lo que podría ser algo como la calle 42, o la anterior a esa.   La URL que aparece en el costado de la cobra (volketa.org) es de los de la cuenta en Facebook de "Volketa Blog-zine", que son grafiteros, raperos y no sé que más. 
 
Era apenas la segunda vez que salía con el pegante.  Ya dije por que lo había sacado la primera vez --para volver a dejar en su lugar algo que había arrancado como trofeo de caza, porque me arrepentí de haberlo hecho (http://arte-callejero-de-bogota.blogspot.com/2015/10/reptiles-5tortugas-1.html)--, pero luego descubrí que me serviría para rehabilitar láminas muy deterioradas, con bordes desprendidos y enrollados como un pergamino antiguo, antes de tomarles fotos.  Fue una gran idea, como lo había sido salir siempre con un banquillo metido en el carrito de hacer mercado.  Eventualmente habrá que incluir un informe sobre las herramientas que necesita un fotógrafo de arte callejero.  Inicialmente fue la mera cámara.  Poco a poco se fue viendo que eso era insuficiente.

La siguiente es de un mural ubicado en el costado occidental de la carrera 24, cerca del lado norte del espacio despejado y amplio frente al Estadio El Campín y de donde baja y termina en ese punto la calle 57 (la serpiente cascabel tiene una piedra tallada en las fauces), y la tercera es un acercamiento de la que ya quedó mostrada en el dibujo en el que está al lado de un caimán o un cocodrilo (http://arte-callejero-de-bogota.blogspot.com/2015/10/reptiles-4lagartos-4.html). 

viernes, 16 de octubre de 2015

Reptiles (6)/Tortugas (2)


















Primero aparece lo ya mencionado en la primera parte de esta serie sobre las tortugas, que es el mural de Lesivo con la cabeza de una tortuga marina.  En la foto del mural completo se ve un poco más allá el muro bajo más corto de su tortuga terrestre.  En la sección que será sobre los murales se incluirá varios detalles de éste.

Luego aparecen otras tres tortugas, pero estas de estilo humorístico, la segunda de ellas sentada sobre un equipo de sonido.  La última es un personaje de las tortugas "ninya" (ninja), de Don Motta.  La leyenda dice en inglés "Rafael estuvo aquí".  Lo de "… estuvo aquí" es una frase antigua que se veía ya en inscripciones romanas y viquingas garabateadas en piedra o madera.  En la Roma imperial era común que se supiera leer y escribir, como lo es ahora, y sus legionarios eran grafiteros de ocasión que dejaban sus mensajitos por donde pasaban, o dibujitos obscenos como los que se encontró en Pompeya y como los de nuestro tiempo.  En cambio lo de Lik Mi en Bogotá es "pornoarte" como el de los grabados japoneses elegantes, impecables y minuciosos de otros siglos (http://arte-callejero-de-bogota.blogspot.com/2015/09/del-kama-sutra-de-alias-lik-mi.html).

El mural del equipo de sonido es del grupo de grafiteros ABM y está en la calle 30-A con carrera 4ª., la cuadra del costado sur de la estación de Policía de La Perseverancia, que se sublevó en 1.948 durante el Bogotazo.  Dos de mis tías, fallecidas hace ya varios años, vivían muy cerca de ahí, en la misma carrera de la estación, la 5ª., en un edificio esquinero con la 27 (?) que sigue ahí, y fueron testigos de esos acontecimientos. (Cruzando la calle, frente a dicho edificio, están ahora las Torres del Parque del arquitecto Salmona, que tienen vista a la Plaza de Toros de Santamaría y quedan en el costado norte del Parque de la Independencia, muy cerca también del Planetario Distrital y la estatua de Nicolás Copérnico, una donación del gobierno de Polonia.) 

La estación permaneció sitiada por unos días y los vecinos pasaban ollas de alimentos por sobre los muros a los sitiados.  No entiendo como era posible esto, pero sucedió tal como una de ellas me lo contó.  Fue un caso insólito, único, porque la Policia era un instrumento represivo del régimen conservador que perseguía a los liberales y los andaba asesinando por todas partes.  Obviamente la explicación está en que el barrio era el de Gaitán, un liberal, cuyo asesinato fue lo que causó el Bogotazo.  En una ocasión pasó ella por ahí, se inició el tiroteo y alguien gritó: "¡Tírense al suelo!"  El país regresó a la normalidad al cabo de unas dos semanas, luego de esta Revolución Gaitanista fracasada que logró el milagro de unir a los dos partidos políticos tradicionales, que de matarse el uno al otro pasaron a matar al "pueblo pueblo" y siguen haciéndolo desde entonces, en un simulacro de democracia que no se sostendría si no fuera por la ayuda militar externa.  Ya se dijo aquí algo sobre Gaitán, en la tercera parte de la serie sobre los lagartos, porque se incluyó ahí otro mural encontrado en La Perseverancia.  (Recibí respuesta de Ene Ene, el muralista y tatuador, que regresó a Chile hace poco, y confirmó lo del ambiente de inseguridad en ese sector: hay un par de asaltantes que anda yendo y viniendo en una motocicleta, viendo a ver quien se ha atrevido a pasar por ahí ingenuamente, para caerle encima.)

En Colombia llaman despectivamente "lagartos" a los aduladores de los que manejan el poder a través del asesinato, a quienes se arriman para recibir favores.  En su sitio en la Red las FARC-EP llaman ahora "lagartos de la paz" a personajes como León Valencia, un ex guerrillero del ELN que dirige la Corporación Nuevo Arco Iris y promueve las conversaciones de La Habana.  Él justifica su renuncia a la vía revolucionaria diciendo que no pudo soportar ciertos asesinatos que le parecían inaceptables por innecesarios, como el de cierto jerarca de la Iglesia Católica y los de los disidentes en su grupo guerrillero.

Parece que Erre, Lesivo y el grupo grafitero Toxicómano, que incluye a unos "ponqueros" (punks), que son los de cabeza rasurada a ambos lados y cresta de cabello (teñido chillonamente) a lo casco de legionario romano (o a lo indígena norteamericano Iroquois), se dejaron absorber por el "orden establecido".  En mi última caminata fotográfica, hace apenas cuatro días, el 12, un lunes festivo, me sorprendió ver anunciada en pendones enormes en el costado oriental de la Biblioteca Nacional una exposición de ellos.  Como no la abren en días festivos llamé al día siguiente a indagar y dijeron que son murales de esos artistas callejeros alusivos al personaje de la Independencia Antonio Nariño "en su faceta de impresor, escritor y (…)", … y no recuerdo ya la tercera "faceta" del prócer que escuché por teléfono.  Puede tomarse fotos.  Incluyo luego de las tortugas un par de fotos de los pendones.  En uno de los dos aparece un Nariño anacrónico y duplicado con gafas de sol.

A los aficionados a las bibliotecas físicas les servirá esto otro: aprovecharon para informarme que ya no puede uno ir a esa a consultar los archivos a menos que uno se registre como usuario, pero eso no tiene ningún costo para el futuro usuario.  Va uno y le toman una foto para la tarjeta de usuario (o "carnet", como dicen ellos, siendo que es un galicismo).  En otra época iba mucho allá y pasaba horas en la sala de lectura (helada como una nevera), que tenía unos vitrales verticales y angostos bastante largos de varios colores y de estilo art nouveau, muy atractivos. 

Por lo que veo ahora en el sitio del grupo Grafito en Facebook, en las fotos del tema que anuncia la exposición, despejaron ese espacio y ya no es una sala de lectura.  Acabo de unirme al grupo y ahí quedó mi invitación a asomarse a éste blogo.  Agradezco que la persona que aprobó mi solicitud hubiera otorgado un Like a mi mensaje.  Con ese son ya dos grupos grafiteros de los de esa "red social" electrónica a los que he podido unirme.  Un tercer grupo se hizo el exclusivo y no respondió a mi solicitud.  Alguna razón tuvieron que tener.  Tuvo que haberles parecido demasiado sospechosos mis antecedentes, por las lagunas extensas que uno deja en ellos cautelosamente. 

sábado, 10 de octubre de 2015

Reptiles (5)/Tortugas (1)






Lo primero es una tortuga del artista de arte callejero Lesivo en la calle 32 con carrera 13 en uno de los dos muros bajos que acompañan a unas escalinatas adyacentes.  Al fondo se ve el edificio de cuatro pisos del Colegio de María Auxiliadora.   A ambos lados de los muros él y el grupo grafitero Toxicómano pintaron murales.  Lo de él está en los costados que dan hacia el norte, lo del grupo en los costados opuestos.  En la próxima serie de fotos aparecerá la escena submarina de Lesivo que pintó en ese sitio porque incluye una cabeza de tortuga marina.

Aquí la primera foto fue tomada cuando hacía sol, hace tres días. El brillo impide ver bien el cangrejo rojo que está a la izquierda de la tortuga, que sí se ve claramente en la siguiente, tomada un mes antes, cuando las nubes tapaban el sol, y cuando el artista de la tortuga con la frase en alemán no la había pegado todavía en el extremo del mismo muro, en la esquina superior izquierda.  A ese extremo del muro, ubicado en ángulo recto con respecto al costado de la tortuga, se lo alcanza a ver en perspectiva, y se puede ver en la foto que no estaba la lámina ahí todavía.  Ya había visto esa tortuguita en otro sitio.

Al pasarme por ahí otra vez al cabo de un mes vi la lámina de la tortuga, la desprendí para agregarla a mi colección de "trofeos de caza" y luego en casa la pegué a papel blanco y la fotografié, pero comencé a arrepentirme de haberla retirado, porque había parecido gracioso que alguien hubiera puesto una menuda cerca de la grande pintada en el muro.  Decidí que regresaría con la lámina para pegarla donde la encontré, algo que haré mañana, un domingo, cuando las calles están más tranquilas (por eso  casi siempre es en domingo y demás días de fiesta cuando salgo a fotografiar).

Creo que la frase en alemán significa "ven conmigo" y que es una forma corta de komm mit mich.  Parece que hay un grafitero de Berlín en la ciudad.  He encontrado indicios de esto (cfr. un mural de la Avenida 26 con carrera 5ª., costado norte, cerca del puente de la 5ª).  Ya he mencionado la frase es muss sein! que aparece en varios sitios y que significa, creo, "¡eso debe ser!"  Los neonazis criollos de la ciudad de Bogotá prefieren escribir sus consignas en inglés (¿como para que más gente se las entienda?).    

viernes, 9 de octubre de 2015

Reptiles (4)/Lagartos (4)



















El día en el que encontré el dibujo de la serpiente y el lagarto verdes lado a lado, que fue en la carrera 3ª., llegando a la Avenida 26, en el costado de un puente peatonal de concreto, también vi el reloj con iguana de Ecopetrol, la empresa petrolera estatal (el equivalente a PDVSA, Petrobras y Pemex), y la revista Reptiles USA puesta en una ventana de vidrio rugoso que deformaba un poco los detalles.  Bajo el nombre de la revista aparece la descripción de la misma: GUIDE TO BUYING & CARING FOR REPTILES AND AMPHIBIANS.  La portada anuncia estos temas:

Inside!
Snakes, Turtles, Frogs, Lizards and More!  
You Can't Go Wrong With a CORN SNAKE (Unless you're a rat!)
Set-Up Strategies for 3 Vivarium Habitats -- Desert - Rainforest - Wetland
Expert Care Tips for Box Turtles
PLUS!
-- VET-APPROVED Hints for HEALTHY HERPS
-- CHILDREN'S Pythons
-- African CLAWED Frogs

Si hay personas a las que le parecería repugnante tener ciertos reptiles como "animales de compañía" (como los llaman ahora), ¿qué pensarán si les digo que mis animales de compañía son unas arañas?  Vivo ahora en un apartamentico para una sola persona que parece más una bodega, por la profusión de cajas de cartón llenas de libros, revistas, cuadernos y chécheres, y además hay tablas, guacales y otras cosas, y como hay tapete de pared a pared el ambiente es el ideal para las polillas de la ropa y sus depredadores, que se instalan en las esquinas y ven como les cae del cielo un diluvio interminable de bichos que les atrapo con frascos.

Eso lo he estado haciendo durante tantos años que podría escibir un libro sobre la técnica que desarrollé para alimentarlas, algo que no es fácil porque deben estar vivos los bichos, sobre las costumbres de las arañas de rincón y sobre los varios tipos de insectos que visitan el lugar, cada uno de los cuales exige un procedimiento distinto, pero no es éste el lugar para explayarse en el asunto.  Baste con agregar que ocasionalmente encuentra uno orugas en las mazorcas y las papas que también puede uno echarles, y en esos casos se presenta una lucha titánica, con la araña picando el lomo del pobre gusano una y otra vez y el gusano, como un caballo encabritado, levantando la cabeza como tratando de quitarse de encima al atacante, o suplicándole que no lo atormente más.  Da lástima pero uno se tranquiliza pensando que de lo contrario la oruga moriría habiendo vivido en vano.

En Ecopetrol sucedió un incidente muy desagradable que afortunadamente terminó bien.  La sede de la empresa ocupa toda una manzana, en el costado occidental de la carrera 7ª., frente al costado occidental del Parque Nacional (Enrique Olaya Herrera [que fue presidente de la República]).  Al lado de la calle que pasa por el costado norte del sitio discurre el ya mencionado y deprimente Río Arzobispo, que no merece el nombre de "río", como ya se dijo.  Primero tomé fotos de dos dibujos de los de plantilla que hay en la baranda de concreto del trecho de la 7ª. que pasa sobre el río, luego pasé frente a Ecopetrol, y viendo un aviso de protesta social de los de plantilla a la entrada de vehículos también lo fotografié.

Pronto salió un policía que se me acercó caminando apresuradamente y dijo que había cámaras (de las de "seguridad", o sea, de vigilancia) y que yo estaba fotografiando todas las entradas del "complejo".  En los videos también me vio agachándome en dicha baranda.  Me dijo que le mostrara mi cédula de ciudadanía.  Quería que le diera la cámara, le respondí que yo mismo le mostraría las fotos tomadas, y como no le gustó eso decidió llamar con su equipo de radio transmisor-receptor a que enviaran una camioneta para que me llevaran a una estación de Policía a someterme a una investigación.  

Pasaba el tiempo y no llegaba ninguna camioneta.  Yo escuchaba las conversaciones.  Él explicaba que había ahí un señor que estaba tomando fotos a las entradas y no dejaba ver las fotos.  Le respondían que ellos también andaban trabajando y que de todos modos ahí estaban las cámaras.  Se cansó de esperar, vio que los demás estaban demasiado ocupados, comenzó a aceptar mis explicaciones y le pude mostrar las fotos, pero exigió que eliminara de la memoria la de la entrada del aviso que me interesaba, aunque no la del acercamiento al aviso, y cuando le pedí que me permitiera tomarle una a la iguana del reloj aceptó, habiéndome negado inicialmente permiso para hacerlo, cuando seguía todavía mostrándose muy suspicaz.  Para mí era importante eso porque estaba en el tema de los reptiles en el blogo del arte callejero y quería incluir esa iguana, aunque no fuera arte callejero.

Incluso le escribí la dirección del blogo en un papelito para que confirmaran mis afirmaciones y le sugerí que dejaran ahí comentarios y me colaboraran señalando  sitios donde hubiera buenos murales callejeros, sabiendo que la idea le habrá parecido ridícula.  Agradecí su comprensión y seguí mi camino muy aliviado, habiéndome salvado de pasar horas esperando a que llegara la camioneta y luego bajo  interrogatorio en una estación de Policía.  Eran como las 10 y media de la mañana y no las 7 menos cuarto, que es la hora que muestra el reloj.  Es una cuidad donde no hay reloj en la vía pública, de los mecánicos, que funcione.  En cambio los "digitales" sí funcionan.

Perdí ya la cuenta del número incidentes parecidos que he tenido que soportar en dos meses y medio de caminatas fotográficas, por la suspicacia que genera una persona tomando fotos a fachadas.  En Ecopetrol seguramente creyeron que yo era de las milicias urbanas de un grupo guerillero y que estábamos planeando un asalto.  Un secuestro extorsivo es lo que se merece el presidente de la empresa, que tiene el descaro de cobrar un sueldo mensual de … ¡¡¡66 millones de pesos!!!  Es como si se ganara todos los meses un premio de lotería.  Con un seis más queda la cifra convertida en el "número de la Bestia" del libro del "Apocalipsis" o de "las Revelaciones".  Me estoy exponiendo a que se me arreste, se me investigue y se me acuse de ser "auxiliador de la guerrilla" por escribir todo eso. 

Otros han creído que soy un ladrón de los que toman fotos de sitios que luego se meten a saquear.  Entre otras cosas, he aprendido, gracias a mis caminatas, que eso hacen, y también que hay bandas que recorren las calles fotografiando inmuebles que parecen vacíos y luego falsifican todo tipo de documentos y quedan convertidos en propietarios del inmueble.  Quisiera saber como terminan esos enredos infames (por lo menos tan infames como los sueldos del personal ejecutivo de Ecopetrol y los de los congresistas).