sábado, 26 de septiembre de 2015

Reptiles (1)/Lagartos (1)


Éste mural lo encontré hace menos de dos semanas en la esquina suroccidental de la intersección de la calle 53 con Avenida Caracas (carrera 14), lo que resulta siendo en el costado sur de dicha calle.  Incluyo tres detalles: el mosaico de lagartos, que es copia de los de los dibujos del artista neerlandés M.C. Escher, el lagarto que aparece aislado de los demás y la firma del artista.  Debió haber puesto "según M.C. Escher".  (A Escher lo descubrí hace como medio siglo, en mi época escolar.)  Una cuadra más al norte, en la próxima esquina, y también en la calle, hay dos murales de CRISP, que ya he mencionado varias veces, y cuyo cocodrilo será parte de esta serie sobre los reptiles. 

El sentido del título del mural --Ser Uno Mismo--, debería ser obvio para todo el mundo.  La idea la representa el lagarto que se aleja de los demás.  El mosaico de lagartos entrelazados simboliza a la muchedumbre pasiva y sumisa desprovista de ideas propias.  Fue ingenioso esto de aprovechar ese mosaico para expresar la idea de esa manera.

Hay más ejemplos de mamíferos no humanos en mi archivo-e pero primero quise exhibir los reptiles.  Uno de ellos, que es la tortuga, es una de las razones que tuve para no seguir consumiendo atún enlatado, y sugiero que otros hagan lo mismo.  (¡A comer sardina!)  El emblema de Dolphin Safe (Amigable Con los Delfines) es un engaño solapado.  No es cierto que las nuevas redes, que supuestamente permiten que los demás animales escapen, sean la solución al problema.  Simplemente reducen un poco la mortandad.  Las grandes flotas atuneras siguen ahogando a cientos de miles de delfines, tortugas y tiburones todos los años.  Los gobiernos lo saben pero, como siempre, obran conjuntamente con los que andan saqueando el planeta.  Para ellos la Naturaleza que los alberga y nutre no tiene derechos que pueda reclamar.  "La Naturaleza aguanta todo, pero devuelve el golpe con fuerza."







  El mosaico de los lagartos de Escher aparece en su dibujo titulado "Reptiles" …




… y en otros (el tercero se parece a los diagramas que ahora llaman "fractales") …






… y en algunos incluyó otros animales no humanos (sapos, peces, murciélagos, aves), junto con las lagartijas o sin ellas ... 


                                               




… y dibujó mosaicos con otros temas, como el del jinete …





… pero el que más éxito ha tenido ha sido el de los lagartos.  Se los ve hasta en las corbatas de seda …





(… y una tiene un mosaico de hipocampos …)





… en un rompecabezas decorativo de material suave para las alcobas de niños pequeños …





… en los pisos …  





… en las mesas …





… en los modelos para impresoras 3D (el aparato forma la pieza del color que uno quiera darle, se imprime las que uno necesite y luego uno las entrelaza)… 






… y en un diseño que puede uno imprimir, pegar en cartulina, recortar y doblar para armar un cubo.  El cuadrito B hay que separarlo y pegarlo con una lengüeta en la segunda posición señalada con una letra be, y es claro que hay que poner otras lengüetas donde sea necesario para pegar cuadros adyacentes el uno al otro, así que antes de recortar hay que dibujar las respectivas "orejas".





Cualquier dibujo de diseño repetitivo como los mosaicos de Escher se presta para hacer que se presente el efecto de profundidad, o sea, tridimensional.  El efecto es particularmente asombroso con el de los lagartos azules, peces rojos y murciélagos amarillos.  Basta con mirar el dibujo desde una distancia adecuada desenfocando la mirada por unos pocos segundos como si se estuviera mirando a lo lejos, de tal manera que los contornos se vean borrosos, hasta que comience a verse todo tridimensional y nítido.  Además de tener la sensación de profundidad, se ve los colores brillando como si fueran fosforescentes, si son colores muy vivos, como en dicho mosaico.  Creo que Escher hizo sus dibujos sin saber nada de fractales ni del efecto tridimensional.


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FUENTES: la corbata es de la empresa neerlandesa Rooymans Neckwear (WeLoveTies.com) y cuesta 50 euros, el rompecabezas es de SoftTiles.com, las baldosas de madera para pisos son de la empresa madrileña Arbore, la elaboración de la mesa está explicada en Instructables.com, Yeggi.com ofrece 299 modelos de piezas en forma de lagarto para impresoras 3D (¿y cuánto cuesta un aparato de esos, y acaso los alquilan en alguna parte?) y el cubo es del checo Walter Randelshofer, que en www.randelshofer.ch  tiene también unos con otros diseños (sección Virtual Cubes).              




jueves, 24 de septiembre de 2015

Mamíferos (9)/Primates (3)/Simios (3)



















Desde la primera caminata con cámara fotográfica para hacer un registro del arte callejero, que fue en la segunda semana de julio, o sea, hace ya dos meses y medio, comencé a ver estos antropoides astronautas fumadores con la firma de Criptomita o Criptón.  Puede ser un solo artista o pueden ser dos  porque el primer nombre aparece únicamente en los dibujos de cuerpo entero, el segundo en los de la cabeza con escafandra. 

Habiendo llegado el momento de exhibirlos aquí se me ocurrió en la noche de antier a ayer buscar con la frase "criptomita graffiti bogota" y me sorprendió descubrir en Tumblr una foto del dibujo de cuerpo entero, rodeado por un borde verde grueso.  Por las calles había topado con los dos con borde azul con algunas diferencias entre sí que pongo en primer lugar.  No todos tienen un borde de algún color.  El mico tiene un rodillo de los de pintar en una mano.  Seguramente está entre los trebejos del grafitero.    

El de la tercera cabeza con escafandra tiene los ojos rojos, y como está fumando, como todos los demás, es una alusión obvia al efecto vasodilatador de la marihuana, que obliga a usar colirio (que es vasoconstrictor).  En el arte callejero ese asunto es uno de los temas más comunes, por lo que luego habrá que incluir una serie de fotos relacionadas con esto (y relatar un incidente insólito relacionado con otra "droga" de comercio ilícito, la cocaína, que me sucedió durante una de mis caminatas fotográficas.)

En cambio no se ve alusiones a ninguna otra sustancia sicoactiva, o mejor dicho, hasta ahora he encontrado apenas un caso que alude a otra, y es al alcohol.  Fue en un emblema del grupo grafitero llamado "Toxicómano" en el que alguien sostiene una botella que por el contexto debe de ser de una bebida alcohólica.  La foto está entre las que he puesto en mi sitio en Facebook (https://www.facebook.com/profile.php?id=100009844993988&sk=photos#).  Esto ofrece la ventaja de que ahí se las puede aumentar de tamaño sin que pierdan nítidez, y es más bien al contrario: con el tamaño mayor la imagen es más nítida.  Si aquí en éste blogo se aumenta el tamaño de la ventana la imagen de la foto se hace borrosa.

Luego aparecen aquí varias versiones de un dibujo de Criptón de la misma escafandra del mico pero sin ocupante que ha pintado en tantos sitios que me cansé de fotografiarla.  Hay varios ejemplos de dibujos repetidos obsesivamente como ese.  La primera versión forma un contraste muy cómico, puesta atrevidamente en un marco lujoso, un detalle arquitectónico sobrio como de un templo de la Antigüedad clásica.  Parece como la imagen de un ídolo en su hornacina.  Lamento no recordar ya donde vi eso.

El asunto de los animales no humanos en el espacio es de otra época (la de la pobre perrita Laika), que fue la de los primeros años de la "era espacial", luego del lanzamiento del Sputnik I en 1.957.  Fue la de mi infancia, tan lejana que se sorprende uno al ver que la gente joven ya no ha oído hablar de los personajes de esos días que todo el mundo conocía porque aparecían en los periódicos y las revistas casi diariamente. 

Hace unos 15 años pregunté a una joven de unos 25 años de edad cual era su programa de televisión predilecto.  Contestó que casi no veía televisión, pero que ocasionalmente le gustaba ver "Nikita", que era un programa norteamericano de "acción" con el nombre del personaje principal, una mona indestructible como los de las historietas.  Me extrañaba eso porque en ruso es un nombre de varón.  Era el de Nikita Kruschev, el dirigente soviético que inició la desestalinización y se enfrentó al Presidente Kennedy en la Crisis de los Proyectiles Cubanos en 1.961, si recuerdo bien la fecha.  Ella no sabía quien era Kruschev, y eso me sorprendió.  Sentí como que éramos de planetas distintos y que no teníamos nada en común.

En último lugar se ve aquí las dos firmas de Criptón más extravagantes de todas las que he visto.  


martes, 22 de septiembre de 2015

Del Kama Sutra callejero de alias "Lik Mi"



… y sigo postergando el momento de incluir aquí el final de la serie de los simios con los dibujos de los simios astronautas de Criptomita porque en la última caminata fotogáfica, que fue antier, domingo 20, topé con un dibujo erótico notable de Lik Mi, inspirado en las ediciones ilustradas del Kama Sutra, en la esquina de la carrera 13 con calle 45-A, la vía cerrada corta que baja de la entrada de la Universidad Piloto hacia la 13.  Estaba a una altura de unos dos metros y la puso ahí hace ya algún tiempo porque se está comenzando a despegar, como se ve en la foto, así que hay que instalarla aquí para cuando la intemperie haya acabado con ese buen dibujo o alguien lo haya tratado de arrancar y no haya dejado sino meros jirones.  Traté de rescatarlo desprendiéndolo con cuidado para mi colección pero se veía que iba a romperse y hubo que desistir.  Unas pegatinas se dejan despegar, otras no tanto y es mejor dejarlas en su lugar hasta el fin de su vida útil, nunca muy prolongada.   Es diseñadora gráfica y de joyería, principalmente de zarcillos.  El dibujo tiene una altura de unos 15 cm. 

Uno se pregunta si el seudónimo de la artista es una versión en inglés macarrónico de esa frase en el modo imperativo que es lick me, que es tanto como decir "lámeme".  Imposible preguntarle en su sitio en Facebook porque tiene desactivada la opción que permite hacer comentarios a menos que sea uno una de sus amistades.  Tendrá sus razones para hacerse la autista con desconocidos.

Ese día estrené mi nueva herramienta de trabajo, un banquillo o taburete, que cargué metido en un carrito de las compras de los que sirven para traer el mercado.  Algunos grafiteros tienen el hábito de pegar  sus dibujitos a una altura incómoda para el fotógrafo y fuera del alcance de la mayoría de la gente destructiva o que los colecciona, como ya expliqué en el primer tema sobre los simios, así que tuve que imitarlos y llevar en mis caminatas fotográficas algo a lo cual treparme.  También dije que una vez un  niño me vio haciendo piruetas, trepado a un borde, precariamente, y tratando de agarrar una lámina autoadherible del miquito con cachucha de Eggo Unonueve para mis archivos.  Preguntó algo a su acompañante, una señora que lo llevaba de la mano, pero no escuché sino el comienzo de la oración: "Ese señor, ¿(…)?"  Tuvo que haberle preguntado algo como "¿qué hace ahí trepado como un mico?"  Ella tuvo que haber respondido algo como: "No sé.  Mucho el loco que se ve andando por las calles.  Hay que tener cuidado con eso." 

En realidad no sé si usan un mueble como ese, o una escalera, o si se suben a los hombros de alguien, o si levitan como los que hacen yoga avanzado.  Pude entonces por primera vez tomar buenas fotos de varios de esos dibujos puestos bien arriba en los muros, los postes y demás infraestructura urbana.  Las fotos tomadas desde un nivel inferior deforman la imagen, por cuestiones de perspectiva.



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ACTUALIZACIÓN (mismo día):  Éste tema lo instalé el martes 22 en la madrugada, luego descubrí otra versión del dibujo en la Red, en un informe (https://jacquelinemhadel.wordpress.com/2012/11/03/spotlight-on-lik-mi/) de una turista que visitó Bogotá hace tres años, conoció a Lik Mi y fotografió sus dibujos durante un recorrido por el centro de los que organiza la empresa del grafitero australiano CRISP (http://bogotagraffiti.com), que ya he mencionado por lo menos dos veces.   



lunes, 21 de septiembre de 2015

Flores fantasiosas





Antes de pasar a la última parte de la serie de los simios, que será con los simios astronautas de Criptomita, había que interrumpirla para exhibir esto otro, que son dos murales vistosos del mismo artista del par de murales muy similares con una cabeza de mico del tema anterior, porque en ambos casos está una de esas flores, también parecidas entre sí, en la misma esquina del mico y a la vuelta de la misma.  Son la de la calle 57 (la que baja hasta el Estadio El Campín) con carrera 15 y la de la calle 53 (la del puente sobre la carrera 30 o Avenida NQS que mucho más abajo pasa por el costado sur del Barrio Pablo VI) con carrera 18 (como consta en la lata que se ve en el muro, que informa además que la 53 es la Avenida Pablo VI).  En el primer sitio el mico está en la calle y la flor en la carrera, en el segundo sitio es al contrario. 

(No sé si se justifique informar que en Barranquilla, donde nací, me crié y viví hasta graduarme de bachiller hace ya casi medio siglo, en el '69, las calles y carreras tienen una orientación opuesta a la de Bogotá: las calles no van en sentido oriente-occidente sino en el sentido perpendicular a ese, o sea, norte-sur, y las carreras en el sentido oriente-occidente, como las calles en la capital.  [Fue el año del Festival de Woodstock y el primer alunizaje tripulado, el del Apolo 11, y el año anterior al de las elecciones fraudulentas Pastrana-Rojas Pinilla que llevaron a los seguidores del ex dictador ratero, matón y anticomunista a formar la guerrilla del M-19, la misma del alcalde actual de Bogotá, que fue torturado en la Escuela de Caballería de Usaquén, Cantón Norte, en la época de Estatuto de Seguridad del Presidente Turbay Ayala.  Fue del tal Cantón de donde esa guerrilla se robó unas armas por un túnel, en un operativo de los que llaman "cinematográficos", pero siguen sin hacerle película.  Ahora Petro anda ayudando solapadamente a dos cuñados suyos a urbanizar y estropear el Humedal La Conejera mientras se presenta como el gran ambientalista y animalista, habiendo sido taurófilo de los de bota de manzanilla hasta no hace mucho.  Su suegro es un gran gallero en la Costa Atlántica, de lo que no hay derecho a culpar al pobre yerno, claro, pero hay que decirlo.  El segundo anda diciendo que dizque el Gran Problema de la humanidad es ahora el "cambio climático", sabiendo como sabemos todos que siempre lo ha sido el de la persona menesterosa, etc., etc., etc.  Todo eso es como para lanzarme a hacer política y barrer con esa plaga, y vamos a tener que hacerlo con un partido propio los que algo tenemos que ver con el arte de las calles.])

La flor con un ojo realista en el centro es la del segundo de los sitios, o sea, la que está en la calle 53.  Coincidentemente, al tomarle la foto, por la carrera 18 venía hacia la calle 53 un carro plateado que quedó registrado a la izquierda en la imagen, y simultáneamente estaba a la derecha una mujer en el establecimiento de comercio esquinero.  Aparece vista desde atrás y se ve muy graciosa con su cola de caballo y sus sandalias (?) negras y dando un paso.  Se alcanza a ver en el aviso algo de la lista de mercancías del negocio: "lencería, telas, resina, pinturas, pinceles …".  ¿Compran ahí sus cosas los grafiteros, pintaron ellos la esquina por solicitud del propietario, y es alguno de ellos su pariente o amigo? 

Las estadísticas muestran que en Bogotá, y no sé si en todo el país, el color predilecto de los que compran carro es el plateado.  Son tantos los que ruedan por la vías de la ciudad que en un momento cualquiera puede uno ver pasar tres o cuatro todos de ese color, uno después del otro, en fila india, o en una intersección esperando a que el semáforo cambie a verde.  Las probabilidades de que ese carro de la foto fuera de otro color eran mucho menores.  (Son las maravillas de la ciencia de la estadística, tan  prostituída por el DANE  por orden de los gobernantes rateros y asesinos desde Pälacio [con diéresis por capricho del teclado de mi aparato portátil Dell Inspiron 1545, cosa insólita nunca vista …  ¡una señal!].)

Puede que sea buena idea comenzar a dar las ubicaciones exactas de las mejores cosas encontradas, para ver si con eso se contibuye a promover el turismo grafitero.  Así los más interesados en ese glorioso (e impúdico) género del arte que es el callejero podrán ir ellos mismos al sitio a entrar en trance, o por lo menos a fotografiarlo o a mostrarlo a quienes visitan la ciudad, antes de que desaparezca o lo dañen los patanes o la intemperie.  Ya escribí aquí sobre el grafitero australiano CRISP que tiene una empresa, Bogota Graffiti Tour, que hace recorridos turísticos del centro en los que se muestra el arte callejero.  La empresa tiene sitio propio en la Red (http://bogotagraffiti.com).  Su arte habrá que mostrarla aquí eventualmente, cuando se llegue al asunto de los grandes murales.  Creo que la ilustración en ese sitio es un mural de los de Juega Siempre, otro de los grandes muralistas capitalinos.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Mamíferos (7)/Primates (1)/Simios (1)

















El primer ejemplo es un caso especial y por eso lo ubiqué en primer lugar.  En unas tres ocasiones vi esa lámina autoadherible en las calles, pero siempre pegada a una altura tal (como puesta ahí encaramado a un taburete) que obligaba a usar la herramienta de acercamiento (zoom), que es de manejo difícil porque al usarla la imagen tiembla mucho, no se deja estabilizar y casi siempre resulta imposible tomar una foto que quede nítida.  Además su superficie lustrosa formaba brillos molestos que ocultaban el dibujo.  Pongo en segundo lugar una de esas fotos defectuosas para que se la pueda comparar con la otra. 

Cierto día andaba por la carrera 13, aproximadamente con calle 43, volví a verla, ahora pegada al aviso de un almacén, y otra vez los reflejos impidieron tomar una foto clara.  Desistí, pero luego me pareció que podía ver si lograba alcanzarla subiéndome a un borde.  Estirando el brazo pude desprenderla poco a poco y por último ya en casa la pegué a una hoja de papel blanco y la fotografié cómodamente.  Un niño pasó de la mano de una señora y le oí preguntarle algo: "Ese señor, (…)?"  Seguramente preguntó "(…), ¿qué está haciendo ahí?"  Teniendo la lámina en las manos pude, ahora sí, leer la dirección de una cuenta  de la red social electrónica Twitter: @eggounonueve.  En mis fotos anteriores esa letra menuda aparecía borrosa e ilegible.  Parece haber abandonado su cuenta ahí hace mucho tiempo.  El último trino en su sitio es del año pasado.  En cambio en Facebook sí se ve comentarios suyos recientes y le dejé ahora uno avisando que su dibujo del mico quedó en mi blogo, y espero que no se enoje por haberle arrancado uno de ellos para mi archivo.  En el dibujo se ve el emblema de Facebook al lado del que creo es el de Instagram, una cámara fotográfica.

Ya he podido regresar de las caminatas fotográficas con varios "trofeos de caza".  Más adelante incluiré un tema en el que exhibiré los demás trofeos.  ¿Seré acaso el único coleccionista de arte callejero desprendible?  Si no es ese el caso entonces podríamos formar un club y reunirnos a intercambiar los que tenemos repetidos y discutir los procedimientos más eficientes para desprenderlos sin dañarlos.  Si se ve que va a romperse es mejor dejarlo en su lugar y volver a pegarlo con cuidado.  Algunas personas los arrancan torpemente y dejan ahí un pedazo.  Esto es vandalismo de coleccionista.    

Es obvio que el próximo par de micos, que tampoco  encontré en el mismo lugar, son del mismo artista.  Viene luego el mandril, y por último otro caso con dos versiones no encontradas en un mismo sitio, de lo que parece ser un chimpancé.  La segunda versión estaba tapada parcialmente por un anuncio del sistema Avantel de telefonía móvil de plástico rígido que tuve que doblar un poco hacia arriba y eso lo iba partiendo, pero no me arrepiento.  ¿Por qué se ponen a tapar buenos dibujos?  Se ve algo de las letras del nombre: "-vantel".  Fue en la esquina de la calle 32 con calle 31 (aunque suene absurdo), donde la primera de esas vías se atraviesa como una diagonal bajando desde la carrera 13. 

La firma es de Criptomita (así, con eme), que aparece también en el dibujo de un simio astronauta (luego se lo verá).  Podría ser el mismo Criptón que ha dejado su firma aislada, sin dibujos, en muchos sitios.  Otra vez se nota ahí la influencia de las historietas en el arte grafitero o callejero: la alusión es a la criptonita de una historieta tan conocida que ni siquiera es necesario mencionarla.

Eventualmente se incluirá la profusión de versiones de la firma de Criptón en una serie de firmas artísticas.  La caligrafía de algunos grafiteros es tan decorativa y graciosa como la china o la árabe, pero enfurece a los afectados, que consideran que es infame "vandalismo".  Yo diría que es preferible un ambiente urbano pintarrajeado y con consignas irreverentes que uno impecable como la "tacita de plata" que fue Uruguay en todos los sentidos antes de que le cayeran encima los matones de cuartel azuzados por los de corbata.  


El tema de los primates tendrá dos partes: la de los simios y la del ser humano.  La segunda será inevitablemente mucho más extensa que la primera.