viernes, 9 de octubre de 2015

Reptiles (4)/Lagartos (4)



















El día en el que encontré el dibujo de la serpiente y el lagarto verdes lado a lado, que fue en la carrera 3ª., llegando a la Avenida 26, en el costado de un puente peatonal de concreto, también vi el reloj con iguana de Ecopetrol, la empresa petrolera estatal (el equivalente a PDVSA, Petrobras y Pemex), y la revista Reptiles USA puesta en una ventana de vidrio rugoso que deformaba un poco los detalles.  Bajo el nombre de la revista aparece la descripción de la misma: GUIDE TO BUYING & CARING FOR REPTILES AND AMPHIBIANS.  La portada anuncia estos temas:

Inside!
Snakes, Turtles, Frogs, Lizards and More!  
You Can't Go Wrong With a CORN SNAKE (Unless you're a rat!)
Set-Up Strategies for 3 Vivarium Habitats -- Desert - Rainforest - Wetland
Expert Care Tips for Box Turtles
PLUS!
-- VET-APPROVED Hints for HEALTHY HERPS
-- CHILDREN'S Pythons
-- African CLAWED Frogs

Si hay personas a las que le parecería repugnante tener ciertos reptiles como "animales de compañía" (como los llaman ahora), ¿qué pensarán si les digo que mis animales de compañía son unas arañas?  Vivo ahora en un apartamentico para una sola persona que parece más una bodega, por la profusión de cajas de cartón llenas de libros, revistas, cuadernos y chécheres, y además hay tablas, guacales y otras cosas, y como hay tapete de pared a pared el ambiente es el ideal para las polillas de la ropa y sus depredadores, que se instalan en las esquinas y ven como les cae del cielo un diluvio interminable de bichos que les atrapo con frascos.

Eso lo he estado haciendo durante tantos años que podría escibir un libro sobre la técnica que desarrollé para alimentarlas, algo que no es fácil porque deben estar vivos los bichos, sobre las costumbres de las arañas de rincón y sobre los varios tipos de insectos que visitan el lugar, cada uno de los cuales exige un procedimiento distinto, pero no es éste el lugar para explayarse en el asunto.  Baste con agregar que ocasionalmente encuentra uno orugas en las mazorcas y las papas que también puede uno echarles, y en esos casos se presenta una lucha titánica, con la araña picando el lomo del pobre gusano una y otra vez y el gusano, como un caballo encabritado, levantando la cabeza como tratando de quitarse de encima al atacante, o suplicándole que no lo atormente más.  Da lástima pero uno se tranquiliza pensando que de lo contrario la oruga moriría habiendo vivido en vano.

En Ecopetrol sucedió un incidente muy desagradable que afortunadamente terminó bien.  La sede de la empresa ocupa toda una manzana, en el costado occidental de la carrera 7ª., frente al costado occidental del Parque Nacional (Enrique Olaya Herrera [que fue presidente de la República]).  Al lado de la calle que pasa por el costado norte del sitio discurre el ya mencionado y deprimente Río Arzobispo, que no merece el nombre de "río", como ya se dijo.  Primero tomé fotos de dos dibujos de los de plantilla que hay en la baranda de concreto del trecho de la 7ª. que pasa sobre el río, luego pasé frente a Ecopetrol, y viendo un aviso de protesta social de los de plantilla a la entrada de vehículos también lo fotografié.

Pronto salió un policía que se me acercó caminando apresuradamente y dijo que había cámaras (de las de "seguridad", o sea, de vigilancia) y que yo estaba fotografiando todas las entradas del "complejo".  En los videos también me vio agachándome en dicha baranda.  Me dijo que le mostrara mi cédula de ciudadanía.  Quería que le diera la cámara, le respondí que yo mismo le mostraría las fotos tomadas, y como no le gustó eso decidió llamar con su equipo de radio transmisor-receptor a que enviaran una camioneta para que me llevaran a una estación de Policía a someterme a una investigación.  

Pasaba el tiempo y no llegaba ninguna camioneta.  Yo escuchaba las conversaciones.  Él explicaba que había ahí un señor que estaba tomando fotos a las entradas y no dejaba ver las fotos.  Le respondían que ellos también andaban trabajando y que de todos modos ahí estaban las cámaras.  Se cansó de esperar, vio que los demás estaban demasiado ocupados, comenzó a aceptar mis explicaciones y le pude mostrar las fotos, pero exigió que eliminara de la memoria la de la entrada del aviso que me interesaba, aunque no la del acercamiento al aviso, y cuando le pedí que me permitiera tomarle una a la iguana del reloj aceptó, habiéndome negado inicialmente permiso para hacerlo, cuando seguía todavía mostrándose muy suspicaz.  Para mí era importante eso porque estaba en el tema de los reptiles en el blogo del arte callejero y quería incluir esa iguana, aunque no fuera arte callejero.

Incluso le escribí la dirección del blogo en un papelito para que confirmaran mis afirmaciones y le sugerí que dejaran ahí comentarios y me colaboraran señalando  sitios donde hubiera buenos murales callejeros, sabiendo que la idea le habrá parecido ridícula.  Agradecí su comprensión y seguí mi camino muy aliviado, habiéndome salvado de pasar horas esperando a que llegara la camioneta y luego bajo  interrogatorio en una estación de Policía.  Eran como las 10 y media de la mañana y no las 7 menos cuarto, que es la hora que muestra el reloj.  Es una cuidad donde no hay reloj en la vía pública, de los mecánicos, que funcione.  En cambio los "digitales" sí funcionan.

Perdí ya la cuenta del número incidentes parecidos que he tenido que soportar en dos meses y medio de caminatas fotográficas, por la suspicacia que genera una persona tomando fotos a fachadas.  En Ecopetrol seguramente creyeron que yo era de las milicias urbanas de un grupo guerillero y que estábamos planeando un asalto.  Un secuestro extorsivo es lo que se merece el presidente de la empresa, que tiene el descaro de cobrar un sueldo mensual de … ¡¡¡66 millones de pesos!!!  Es como si se ganara todos los meses un premio de lotería.  Con un seis más queda la cifra convertida en el "número de la Bestia" del libro del "Apocalipsis" o de "las Revelaciones".  Me estoy exponiendo a que se me arreste, se me investigue y se me acuse de ser "auxiliador de la guerrilla" por escribir todo eso. 

Otros han creído que soy un ladrón de los que toman fotos de sitios que luego se meten a saquear.  Entre otras cosas, he aprendido, gracias a mis caminatas, que eso hacen, y también que hay bandas que recorren las calles fotografiando inmuebles que parecen vacíos y luego falsifican todo tipo de documentos y quedan convertidos en propietarios del inmueble.  Quisiera saber como terminan esos enredos infames (por lo menos tan infames como los sueldos del personal ejecutivo de Ecopetrol y los de los congresistas).  







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