miércoles, 22 de julio de 2015

ORFANATO




Antes de continuar con el tema de los animales no humanos había que incluir éste mural porque alude al maltrato, como lo hace el primero de la serie de tres que lo antecede.  Es de una supuesta, y obviamente ficticia, Organización de Fascinerosos Alienados Nacidos del Maltrato (ORFANATO).  Igual de obvia es la insinuación de que el sociópata es alguien que fue tratado bruscamente en la infancia y que los orfanatos están repletos de ellos.  Da la impresión de que el artista pudo haber tenido que soportar varios años en un sitio de esos y que decidió expresar su amargura con un sarcasmo violento. 

Coincidentemente, mi relación con ambos progenitores fue conflictiva desde muy temprano.  Son casos en los que se puede decir que no se tuvo infancia.  Eso siempre promueve la inestabilidad emocional y una tendencia a la misantropía.  La consecuencia en ejemplos extremos es lo que ahora andan llamando "fobia social", que no sé si sea el mismo "trastorno esquizoide".  Hace unos tres años una escritora que recibió el Premio Nobel de Literatura se negó a asistir a la ceremonia de entrega de los premios alegando que padecía de fobia social.  Seguramente se le manifestaba como  "pánico oratorio" (o "miedo escénico" [stage fright]), y no sabemos de que otras maneras. 

Para mí el hallazgo de éste mural fue perturbador.  Tiene una hermosura y una hilaridad siniestras.  Fue en la esquina de la carrera 7ª. con la calle 34, hace tres años, y creo que ya desapareció.  Todas las demás imágenes son bastante más recientes, casi todas ellas de éste mismo mes, y sigo recorriendo las calles tomando fotos, armado con un paraguas, que es como una lanza con la que se puede hacer mucho daño, como lo sería machucar un ojo, y un disparador de gas pimienta coreano, muy discreto, porque parece un estilógrafo negro, que hasta ahora sólo he tenido que usar contra los perros bravos, en cuatro ocasiones.  Esto otro también es para apuntarlo hacia los ojos y terminar pronto con el combate.

Los malos tratos pueden tener en el niño el buen efecto de desarrollarle una simpatía hacia los animales no humanos.  Le parece lastimoso verlos tan inermes ante los ataques a mansalva y sobre seguro, tal como también lo hace el ser humano adulto con el menor de edad, aprovechando la ventaja del tamaño.  Por eso se inició el blogo con dibujos de esos seres no humanos.  A los que tanto se nos asemejan, como lo son los vertebrados, dejé de usarlos como alimento hace ya casi 40 años, con la única excepción de los peces.  Cualquier niño puede atrapar uno fácilmente y asarlo a la parrilla o ponerlo a hervir en agua, pero que trate de hacerlo con un curí, un chigüiro, una gallina o un pato para ver si le resulta igual de sencillo.  La próxima obra de arte es de vegetarianos.  

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